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Lenka Franulic y su memorable entrevista a Manuel Rojas

Escritora, figura señera del periodismo e impulsora clave en la lucha por los derechos de la mujer, Lenka Franulic (Antofagasta, 22 de julio de 1908-Santiago, 25 de mayo de 1961) estudió Inglés en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, convirtiéndose, en 1945, en directora de la Radio Nuevo Mundo. En el marco de su desempeño como reportera, entrevistó a diversas personalidades, tales como Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre, el Mariscal Tito, Juan Domingo Perón, Eleanor Roosevelt, Nicolás Guillén, Gabriela Mistral, Anastasio Somoza, Fidel Castro, Emil Ludwig y André Malraux.

Su trayectoria, coronada por la obtención del Premio Nacional de Periodismo en 1957, incluye relevantes aportes en el ámbito de la literatura. De hecho, el primer libro que publicó fue Cien autores contemporáneos (1939), volumen que desarrolla la semblanza de destacados escritores. Autora del relato Dos centavos de violetas, es responsable también de la Antología del cuento norteamericano (1943).

Es en esa dimensión de su aporte a las letras que Alerce ha querido rescatar en esta oportunidad la entrevista que Lenka Franulic hiciera a Manuel Rojas (Buenos Aires, 8 de enero de 1896-Santiago, 11 de marzo de 1973) en la sección “Un personaje al trasluz”, de la revista Ercilla. Publicado en la edición del 17 de diciembre de 1958, el diálogo adquiere el formato de preguntas pimpón y permite a los lectores de entonces y de hoy adentrarse en las opiniones, no exentas de controversia, del autor de Hijo de ladrón, Lanchas en la Bahía y El vaso de leche. La conversación aborda aspectos de la historia universal, así como sus preferencias en narrativa. Asimismo, alude al trabajo que ha efectuado en materia de dramaturgia con Isidora Aguirre, y que desembocará, al año siguiente, en el estreno de la obra Población Esperanza.

El formato de la entrevista va configurando un vívido retrato de Manuel Rojas, quien apenas el año anterior a esa publicación había sido distinguido con el Premio Nacional de Literatura. He aquí, pues, el texto que reúne en una misma página a estos dos gigantes de las letras nacionales.

-¿Cuál es el autor o los autores que más influyen sobre usted como escritor?

-Todos los buenos que he conocido, desde Salomón hasta Kafka.

-¿Hasta qué punto reflejan sus obras las experiencias que usted ha vivido?

-El escritor es hijo de su experiencia. Un escritor sin experiencia es un ente inconcebible.

-¿Qué es lo que lo ha llevado a usted a escribir ahora para el teatro?

-El haber estudiado recientemente a Eugene O’Neill, el estímulo de algunos amigos y el afán de aprender a hacer algo.

¿Cuál es el tema de la obra que usted ha escrito en colaboración con Isidora Aguirre?

-Está basada en una premisa que dice: “El mal de los miserables es la miseria, y ni el amor divino ni el amor humano pueden salvarlos”. La primera parte es de Bernard Shaw; la segunda, de la firma Aguirre-Rojas.

-Si fuera posible apropiarse de tres cualidades de tres escritores contemporáneos, ¿cuáles elegiría?

-La inteligencia de Aldous Huxley, la habilidad de James Jones (el autor de De Aquí a la Eternidad) y la pasión de D. H. Lawrence.

-¿Cuáles son las ventajas de la amistad femenina y las de la amistad masculina?

-Casi exclusivamente emocional la primera; intelectual y emocional, la segunda; menor esta última, pero no despreciable.

-¿Por qué cree que en Chile se han escrito o se escriben tantos cuentos y tan pocas novelas de largo aliento?

-Actualmente se publica en Chile más novelas que libros de cuentos. La novela de largo aliento exige un largo entrenamiento pulmonar. No hay que apurar al ganado flaco.

-¿Qué consejo le daría a un joven que deseara iniciarse en la literatura?

-Que adquiera una imagen del mundo en que vivimos, que viva todo lo que pueda fuera de su casa y que en seguida se siente a escribir. Después de treinta años sabrá si todo eso valió la pena.

-¿Qué diferencia encuentra entre la generación actual y la suya?

-La única diferencia es que la generación actual es más joven que la mía.

-¿Se considera afortunado por vivir en la época actual?

-Si el vivir es una fortuna, sí; en cualquier época.

-¿Qué es lo que a su juicio, mejor caracteriza esta época?

-La depreciación del hombre y de su moneda respectiva.

-¿Cree necesario tener un ideal? ¿Cuál es el suyo?

-Creo que un ideal contribuye a formar al ser humano. Aunque mi ideal es moral, tengo otro, casi tan importante como el primero, el que todo ser humano tenga lo que materialmente necesita.

¿Cuál es el problema que más le apasiona en la creación literaria?

-Solucionar los problemas que presenta la creación literaria.

-¿Y en la vida?

-A mi edad, todavía el que no me pille el león, es decir, pagar mis cuentas y comer.

-¿Existe algo que usted se ha empeñado en lograr con tesón y que no ha conseguido nunca?

-Silbar de memoria el Concierto para violines de Bach.

¿Cuáles son las cualidades de su tipo de “mujer ideal”, si es que ella existe?

-Ternura y pasión; fortaleza moral; facultad oral restringida.

-¿A qué edad cree que son más atractivas las mujeres?

-Como las de la tierra, todas sus edades son apasionantes.

-¿Cuáles son, a su juicio, las figuras más representativas de nuestro tiempo?

-Freud, Rockefeller, Khruschev, Tirifilo.

-¿Cuál es su defecto que usted trata de ocultar a los demás?

-El que soy taciturno; pero no logro ocultarlo.

-Si no fuera usted quien es, ¿quién le hubiese gustado ser?

-Carlos Darwin o el Maestro Peñaloza.

-¿Cree que la crítica le sirve de algo al escritor?

-En Chile lo estimula a veces; enseñarle, nada.

-Si volviera a ser niño, ¿qué es lo primero que le gustaría hacer?

-Acostarme y oír a mi madre contarme alguna historia.

-¿Cómo resumiría en una frase su filosofía de la vida?

– Póngale el hombro; podría ser peor.

-¿Cuál es para usted el lector ideal?

– Si es uno mío, el que me encuentra tan bueno que no presta mis libros.

-Si se pudiera redactar un slogan recomendándose a sí mismo ¿qué escribiría?

– Acérquese. No muerde.

-¿Hay algo que usted hizo hace veinte años y que no repetiría hoy día?

-Nada. Lo repetiría todo; algunas cosas, dos veces.

-¿De qué placer terrenal le gustaría seguir disfrutando en el Más Allá?

– No creo en el Más Allá; por si acaso, caminar por los cerros de la precordillera.

¿Cuáles cree que son en Chile los sitios ideales para escribir, amar, descansar y morir?

-Si se escribe, se ama, se descansa o se muere a gusto de todos; en especial, Llewellyn Jones 1212 (la casa de Manuel Rojas).

-¿Existe algo por lo que usted estaría dispuesto a arriesgar su vida?

-Por la libertad.







Estelares (FRAGMENTOS)

Autor: Patricio Henríquez Lorca

Crematorio (Arturo Lorca)

No basta haber vivido el triunfo o la derrota total.
una sola vez frente al espejo,
en la desnudez o lleno de galas.
Es haber desaprovechado la vida propia y ajena,
y haber afrentado a Dios con toda su nada.
Es lo mismo que reírse de la desgracia del verdugo,
puesto que dicho corazón que se vanagloria de su
“humanidad”
y el cerebro portentoso y laureado
no son más que juegos de muñecas rusas
y la última de ellas, la de arena
nunca pudo ver que el triunfo y la derrota
se reflejan en un espiral de espejos
y en todos los espejos hay un necesario
derramamiento de sangre.

Nunca ha valido la pena luchar por los pobres,
nunca ha valido la pena el enriquecimiento
honesto y esforzado,
y da exactamente lo mismo al alma y al cuerpo
haber recorrido todo el mundo
o haber quedado en un solo lugar
desempeñando cualquier oficio bien o malpagado
y asar carnes y bromas groseras junto amigos y
familiares
de todos los linajes y calidades existentes

La lepra llega a todos y es merecida,
porque los actos honestos se desmiembran
por el egoísmo, el prejuicio y la insana tendencia
al sacrificio.
Le das tu cetro de oro a los pordioseros,
le enseñas también a tocar la lira,
pero le niegas condición y figura humana
al verdugo
niegas tu crueldad con crueldad,
te niegas a ti mismo,
cortas la mano que con gusto desuella lentamente
al prójimo,
y aquello te granjea tu lepra de hielo,
aquello te condena a la necedad absoluta.

Y te lo mereces,
te lo expreso yo desde la hoguera
a la que me mandaste por crímenes de lesa
humanidad
y me llamaste inhumano cuando estaba en la
brasas.
No lo niego, no puedo ni quiero hacerlo:
me cambié de chaqueta y me enorgullezco,
goce de hacer daño a hombres, mujeres y niños,
y a todo lo que se arrastra por la Tierra,
desfloré Vírgenes y las abandoné con gloria,
y cuando fui Rey mandé a matar a mis enemigos,
y cuando fui pobre maté a mis propios amigos
y no tengo arrepentimiento
aquí en el fuego que me dejaste, me río
y me río de ti, me la paso en grande
porque tuviste un solo espejo en tu casa
y yo tengo miles en este espiral de azules y rojos

Aunque no sea profeta
y aunque goces cuello, rostro, labio,
te harás de hielo y como hielo seguirás
Prefiero siempre el fuego,
porque el fuego es impredecible y vago,
porque en el lloro y río,
gozo padeciendo de todos los placeres crueles
y no sufro las bondades obligatorias.

El fuego es libre y a ti no corresponde,
te lo digo aquí como ceniza de la ceniza
pero que siempre tendrá sentido
para ti es el hielo,
para ti no hay trasformación,
sólo hay una aséptica continuidad
y aquello que no cambia es lo único que
realmente muere.



Feria del canibalismo 2005 (comedia en cuatro actos)

     1

Habla un mago sacándose su sombrero de copa:

“No traigo un asunto local ni irrelevante.
Judíos, moros, indios y negros la conocían

Fue la esposa de un samurái,
y amante de Felipe IV

La decadencia de Occidente
le fue borrando la apariencia humana

¡Ella pedía monedas por la salvación
del Imperio!

Entonces la perseguí,
la alcancé, la atrapé,
la desmembré, la cocí, la dejé secar

he aquí mi sabroso trabajo
la pulpa de mi labor escorial”

    2

Habla un plebeyo:

“¡¡Por Carlos V, qué es Rocio Daga,
maquilladora personal de don Arturo Lorca,
escenógrafa del Señor Ruggero Deodato!!
¡¡ La dama es ahora un fiambre trinchado!!
¡¡ Favor al Rey!!

(Llegan cuatro guardias. El mago es atrapado, golpeado, esposado. Abucheos y vómitos en la audiencia)

     3

Habla la tortuga del mago que ya salió del sombrero:

“¿POR QUÉ NO SE HACE PRESENTE
RUGGERO DEODATO?
¿POR QUÉ NO EXPLICA LA
DESAPARICIÓN DE ARTURO LORCA?
¿POR QUÉ NO EXPLICA LA
DESAPARICIÓN DE MI FAMILIA?
¡SUÉLTENLO, CABRONES!
¡SUÉLTENLO, HIJOS DE PUTA!
¡ELLA PEDÍA MONEDAS POR LA
SALVACIÓN DEL IMPERIO!

¡CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO!
¿POR QUÉ NO PUEDO SER ESTELAR?”

¡CINCO, CUATRO, TRES, DOS, UNO!
¿POR QUÉ NO PUEDO SER…

Explota la tortuga. Mueren tres guardias y el restante se arrastra sin una pierna. La audiencia corre presa del pánico sin rumbo bajo la nube de sangre. El mago lanza un papel al suelo y se dispone a huir, pero es abatido a tiros por Ruggero Deodato, ex primer ministro de Imperio Hispanorrománico, que estaba escondido entre la audiencia. Deodato intenta recoger el papel, sin embargo, es detenido por un escuadrón antidisturbios, encabezado por la comisaria de la ciudad.

    4

La comisaria de la ciudad toma el papel y lo lee.
Todos escuchan.

“Decreto 9: el Imperio castigará con la muerte pública por sierra a todas las mujeres que no ejerzan actividades eróticas con fines placenteros todos los primeros martes de los doce meses del calendario. Las acusaciones oficiales serán de brujería, ideología política e ideología de género. Las ejecuciones requieren de la asistencia de tres hombres. Dos de ellos desnudarán a la hembra, la colocaran en posición invertida y la afirmaran de sus extremidades inferiores. El tercer hombre cortará el cuerpo desde los genitales a la cabeza.

Decreto 10: las Academias, situadas al margen del Imperio Hispanorrománico, denominadas también como “Centros de Resistencia”, deberán, en correspondencia con el punto anterior, vigilar y castigar ocultamente a las mujeres vírgenes, a las mujeres descomprometidas de causas políticas, a las mujeres de alto desarrollo intelectual y a las religiosas. Deben ser arrojadas vivas a los pozos subterráneos de ácido, que ya les hemos proporcionado. A dichas traidoras del Imperio oficialmente se les acusará de espionaje o terrorismo de Estado. De no hacer caso fielmente a este decreto se les denegará a las Academias la Leyes de Medea, que permiten a las madres triturar a las crías y convertirlas en alimentos orgánicos, como ya es referido en detalle en el Decreto 3”.

 
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