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  San Vicente, 14 de abril de 2015.

Relato de una Trabajadora de Dijon en Huelga
por Jorge Guesalaga

Al inicio de la Huelga de Dijon (ABC Din), hicimos contacto con una Trabajadora de San Vicente llamada Alejandra. Luego nos conocimos en Santiago cuando vinieron a manifestarse a las oficinas de Providencia y estuvimos en contacto durante estos 21 días que duró la movilización.

En nuestra opinión ella representa a muchos trabajadores que sufren hoy en día la opresión de un empresario violento e inescrupuloso, por lo que le pedimos que nos relatara su experiencia de estar 21 días en Huelga hoy en día en Chile, bajo estas leyes, en esta realidad. Los siguientes párrafos es su relato:

“Tengo 35 años y soy madre de dos hermosos niños, Damián de 14 y Benjamín de 5. Necesitaba trabajar urgentemente hace dos años porque mi pareja me dejó cuando nos fuimos a vivir donde mi madre, que vive en las afueras de san Vicente de TT. Como era cliente de Dijon, ya me conocían y necesitaban un part-time para la sección Escolar, y entré, y luego de un tiempo me contrataron indefinidamente.

Nunca pensé que literalmente viviría en la tienda, como no puedo devolverme a casa en mi hora de colación debo quedarme ahí en la ciudad, o sea, todo el día fuera de la casa.

El año pasado me dio una crisis de angustia, fui al médico y me dieron licencia médica y me derivaron al psicólogo, y todo esto por una negligencia de mi jefe porque tuve un accidente laboral, me esguince mi mano, y no me dejo ir a la Mutual. De ahí mi relación con mi jefe y mi trabajo y mi sueldo fue decayendo. Me frustré, y eso que yo era su mano derecha, me desilusionó.

Cuando me enteré del sindicato fui a firmar al día siguiente, porque pensé que esto se podía arreglar, que ya podríamos soñar con un sueldo y comisiones, eso que nos prometieron cuando llegó el nuevo contrato, pero no pasó nada.

Estos 19 días en huelga me he dado cuenta lo fuerte y débil que son algunas de mis compañeras, como algunas me sorprendieron, y pensar que paso más tiempo con ellas que con mi familia. Historias y vidas distintas, de esfuerzo y de garra.

Llegábamos todos los días de 9:20 hasta las 13:00 y de 15:00 a 19:00 los primeros días de huelga, y luego hasta las 17:00. A meter bulla, hacernos escuchar, a que supieran de nosotras, hasta que llego el día 16 de la huelga y todo cambió. Abrieron la tienda y me enterraron un cuchillo por la espalda, no sabía qué hacer, porque no estábamos informadas de que podían abrir y contratar personal nuevo. Eso me tiró al suelo, se me vino el mundo encima, no sabía cómo explicar a mis colegas que esto era legal, y propuestas no llegaban y las deudas en mi mente y en las de las demás se hicieron más pesadas, ese día fue fatal, me sentí pisoteada, no supe qué decir ni qué hacer.

Fue muy reconfortante hablar contigo ese día, la paz y el cable a tierra me dejó confiada en dar ánimo y explicaciones a mis colegas. Cada día que pasaba fui contando en mi casa, las injusticias y nulo contacto que la empresa tenía con nosotras. Mi familia empezó a llenarse de dudas e incertidumbre, hasta el día 15 que mi madre (sub-oficial en retiro de carabineros) me habló y me dijo lo importante que estábamos haciendo, el precedente que marcaríamos y que no podíamos rendirnos.

Y así empezó esto de nuevo, a recargar energías y leer reportajes de huelgas en otras empresas y me di cuenta que no estaba sola, y como soy una amiga y fanática de Twitter, donde los conocí a ustedes. A mucha gente les hice leer nuestros días en huelga y empezó aparecer mucha gente. Pero ayer fue fantástico, me dediqué tres horas a escribirle a cada uno de los más seguidos para que me RT y fue fantástico, aparecieron sindicatos de todo Chile brindando su apoyo. Cosa que me hizo muy bien. Twitter es mi mundo paralelo. Debía decirlo. Uno de mis tuit fue el más mencionado en Chile. O sea muchas personas se enteraban de la horrible y burlesca propuesta que la gerencia de Dijon nos hacía. Este es mi salida de escape. Aquí me siento escuchada y entendida.

Ayer cuando llegó la propuesta, les envíe un mensaje a mis compañeras donde les daba las gracias por haber asistido todos los días, el conocerlas mejor, estoy orgullosa de que duraran tanto sin recibir dinero y estar afuera gritando, metiendo bulla, y no estar en casa con los suyos.

Me gustaría que las leyes laborales sean pensadas en nosotras, en personas que debemos sobrevivir con miserables sueldos, trabajando días domingos y días festivos por $225,000.

Las empresas juegan al límite, sin importar lo que afecte a los trabajadores.

Si tuviera al dueño de mi empresa sólo le diría que si me pagara mejor, yo sería una mejor vendedora, ese sería un buen incentivo. El dejar a mis hijos solos por $ 225.000 no se lo doy a ninguna madre sola, pero como están en ciudades chicas como en la que yo vivo, uno aguanta porque oportunidades laborales no hay muchas.”


La Huelga de Dijon ABC Din, llegó a su fin después de 21 días de movilización, sin conseguir aumentos en sus remuneraciones, sólo unos bonos esporádicos y el pago de 12 días en huelga.

Alejandra renunció a su trabajo porque no está dispuesta a seguir prestando sus servicios a una empresa que sencillamente requiere esclavos.

En PalabraDe.cl también nos hemos fortalecido con el contacto de esta trabajadora valiente, osada y responsable de su liderazgo. Características que muchos de nuestros empresarios, políticos y dirigentes sindicales al parecer han perdido en esta tormenta neoliberal.

Le deseamos a Alejandra lo mejor y esperamos que sea parte de PalabraDe.cl, donde estamos recibiendo Entrevistas, Relatos, Columnas, Estudios, Videos y todos los aportes que sean interesantes para nuestro espacio.
 
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